| Abstract |
La perforación de pozos al este del campo geotérmico de Cerro Prieto (CGCP), Baja California, ha proporcionado valiosa información para analizar la evolución tectónica de la cuenca transtensional donde se encuentra el yacimiento geotérmico. Un total de 38 pozos perforados entre 2009 y 2014 han cortado cerca de 130 cuerpos ígneos cuya continuidad y espesores varían considerablemente. Este trabajo consistió en clasificar muestras de ripios y núcleos e integrar la información, incluyendo una nueva revisión de las rocas ígneas reportadas. Mediante descripciones petrológicas se han identificado dos grupos: rocas volcánicas de origen fisural y rocas intrusivas de emplazamiento hipabisal. Las rocas volcánicas fisurales presentan texturas vitrofídicas con fenocristales de plagioclasas, esporádicos cristales de olivino, presencia de vesículas y amígdalas rellenas de calcita. Muestran estructuras de desgasificación que se asocian con posibles derrames fisurales cubiertos después por material terrígeno proveniente de diferentes etapas de depósito del Río Colorado, parte de la unidad litológica llamada Sedimentos Clásticos No Consolidados (SCNC). Los derrames se enfriaron rápidamente formando vidrio. Se estiman que los derrames estarían genéticamente relacionados con la evolución tectónica de la cuenca transtensional, siendo por tanto de tipo sinsedimentario, formados por una cámara magmática profunda que puede ser la misma fuente de calor del CGCP. Por su parte, las rocas intrusivas (hipabisales) se han encontrado como diques cortando a las unidades litológicas consolidadas (lutita gris, areniscas y lutitas color café) y alterándolas para dar lugar a silicificación con metamorfismo de contacto de bajo grado e incipiente a moderada alteración hidrotermal. Estos cuerpos hipabisales presentan texturas microfídicas con fenocristales de plagioclasas y minerales visibles de piroxenos. Se describen tres muestras seleccionadas de los 130 cuerpos identificados, una de las cuales es una roca volcánica vítrea obtenida en el pozo 524D a 1635 m, y dos son rocas hipabisales en los pozos 529D a 3487 m y 528D a 3281 m de profundidad. Con el análisis de esta información, se continuará enriqueciendo el modelo geológico del CGCP y se precisarán las distintas etapas evolutivas de la cuenca mediante el estudio de las características petrológicas de los cuerpos ígneos y su probable relación con una cámara magmática que ha tenido diferentes etapas de emplazamiento, lo que de manera indirecta contribuirá a definir mejores estrategias para sostener y mejorar la producción de vapor para las unidades en operación. |